28 julio 2006

EL SABIO SAMURAI

Cerca de Tokio vivía un viejo gran samurai, muy sabio y maestro de budismo, con fama de ser invensible en peleas. Cierto día, un joven guerrero lo retó a duelo. Este nunca había perdido una batalla tampoco, por eso todos lo conocían como altivo, altanero, prepotente, fanfarrón, y además, también se creía ser el dueño de todas las verdades. El joven guerrero era famoso por su falta de escrupulos, tosquedad, egolatría y por usar técnicas de la provocación: esperaba que el adversario hiciera su primer movimiento y gracias a su inteligencia especialmente dedicada para captar los errores ajenos, se valía de éstos para atacar implacable hasta ver a su victima arrastrada y humillada pidiendole perdón.El Samurai aceptó el duelo. Todos fueron a la plaza donde el joven empezo a provocar al sabio. Le arrojó piedras, le escupió la cara, y le gritó todos los insultos habidos y por haber, ofendiendo incluso a sus ancestros. Durante varias horas hizo todo lo posible para sacarlo de las casillas, pero el sabio permaneció inpasible. Al final de la tarde, el joven guerrero ya exhausto de no poder provocarlo, se retiró de la plaza arrastrándose de gran cansancio y con una gran impotencia. Se sentía más débil y miserable que nunca. Había desperdiciado todas sus energía vital en su inútil intento de humillar al sabio.Los alumnos del sabio samurai, decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, le preguntaron: - ¿Cómo ha podido soportar tanta indignación? ¿Por qué no usó su espada para defenderse de los ataques? ¿Por qué se mostró como un cobarde ante nosotros?El viejo samurai repuso: -"Si alguien viene a ti con un regalo y no lo aceptas, ¿a quien le pertenece el regalo?" Por supuesto a quien intento regalarlo, respondieron los discípulos."Pues lo mismo vale para los insultos, las ofensas, la falta de tacto y de respeto, así como con los comentarios injustos. Cuando no son aceptados, esos malos sentimientos continúan pereneciendo a quien los emite. Toda esa energía vital empleada con intención de ofender o dañar, se queda depositada en el agresor, actuando en el de la misma forma que actúa el veneno que toma la persona que quiere poner fin a su vida. Sin darse cuenta, se esta matando a si misma, ha desperdiciado su energía en su inútil intento ofensivo que se le revierte. Sino se muere con su propio veneno, por lo menos afectará su salud, sobre todo su paz y su mente"."NINGUNA PERSONA QUE PRETENDA AGREDIRNOS NOS HARÁ SENTIR MAL, SI NO LO PERMITIMOS. ES CADA PERSONA QUIEN DECIDE COMO SENTIRSE ANTE LO QUE VE Y ESCUCHA"

4 Comments:

At 8:58 a. m., Anonymous Anónimo said...

Muy linda la historia!! Espero que sigas colgando cosas interesantes. Y espero que puedas ver este mensaje que no sé porqué antes no se agregó.
T.C.P.

 
At 9:03 a. m., Anonymous Anónimo said...

Ya escribí como 3 comentarios y ninguno aparece... espero que vos los puedas ver.
T.C.P.

 
At 12:21 p. m., Anonymous Anónimo said...

Estoy bastante de acuerdo me parece sano y colabora a mi calidad de VIDA !!!!!!!!!!!!!!!

 
At 8:54 a. m., Anonymous Maldito said...

Ufff! espejito para el guapo no? jajaja abrazo papa! te voy a estar siguiendo eh! te linkeo! :)

 

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